San Víctor, llamado popularmente san Vítores, es un santo muy venerado en la provincia de Burgos (España), especialmente en Cerezo de Río Tirón y en Oña. Su historia, tal como se cuenta en la región, es una tradición medieval cuyos datos no pueden comprobarse.
Según ella, nació en Cerezo, fue ordenado sacerdote y se retiró a vivir como ermitaño cerca de Oña. Cuando los musulmanes atacaron la comarca, habría animado a la defensa de su tierra y luego predicado a los invasores, hasta ser capturado y condenado a muerte por negarse a renunciar a su fe. La leyenda cuenta que, tras ser decapitado en Quintanilla de las Dueñas, tomó su cabeza en las manos y caminó con ella, motivo por el cual se le representa así. La fecha del martirio varía según las versiones, entre los siglos IX y X.
Algunos historiadores consideran que el culto local podría tener su origen en reliquias de un antiguo mártir africano del mismo nombre llegadas a Castilla. Sea como fuere, la devoción a san Vítores sigue muy viva en Burgos, donde cada año se celebran romerías en su honor, sobre todo el 26 de agosto.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.