Pedro Nguyễn Văn Lựu nació hacia 1812 en Gò Vấp, en el sur del actual Vietnam, hoy un distrito de Ciudad Ho Chi Minh. Desde joven quiso ser sacerdote y se formó en el seminario que los misioneros tenían en Penang, en la península malaya, donde estudiaban muchos candidatos vietnamitas por la persecución que sufría la Iglesia en su país. Antes de su ordenación trabajó como catequista en la zona fronteriza con Camboya.
Ya sacerdote, ejerció su ministerio en varias comunidades del delta del Mekong, entre ellas Sa Đéc y Mỹ Tho, en los años del emperador Tự Đức, que persiguió con dureza a los católicos. El padre Pedro se ganó fama de pastor entregado: llegaba a sobornar a los carceleros para poder entrar en las prisiones y llevar los sacramentos a los cristianos detenidos. Esa actividad acabó llevándolo a él mismo a la cárcel.
Fue interrogado y torturado, y se negó a renegar de su fe. Fue decapitado en Mỹ Tho el 7 de abril de 1861; según los testigos, se dirigió con serenidad al lugar de la ejecución. Juan Pablo II lo canonizó el 19 de junio de 1988 junto con los 117 mártires de Vietnam, grupo que reúne a obispos, sacerdotes, catequistas y laicos muertos entre los siglos XVIII y XIX.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.