
Henry Walpole nació en 1558 en Docking, en el condado inglés de Norfolk, en una familia de la pequeña nobleza. Estudió en Cambridge y luego derecho en Londres. En 1581 presenció la ejecución del jesuita san Edmundo Campion en Tyburn, y aquella experiencia lo marcó tanto que escribió un largo poema en su honor, por el que tuvo que huir de Inglaterra. Ya decidido por la fe católica, se formó en el colegio inglés de Reims y en el Colegio Inglés de Roma, ingresó en la Compañía de Jesús en 1584 y fue ordenado sacerdote en París en 1588.
Trabajó como capellán de soldados en Flandes y en los colegios ingleses fundados en el continente, entre ellos el de Valladolid, en España. En diciembre de 1593 regresó a Inglaterra para ejercer el ministerio en la región de York, pero fue detenido al día siguiente de desembarcar. En tiempos de la reina Isabel I, ser sacerdote católico y ejercer en el país constituía delito de traición. Lo llevaron a la Torre de Londres, donde fue interrogado y torturado en repetidas ocasiones.
Devuelto a York para ser juzgado, fue condenado a muerte y ejecutado en esa ciudad el 7 de abril de 1595, ahorcado y descuartizado, junto con el sacerdote Alejandro Rawlins. Fue canonizado por Pablo VI el 25 de octubre de 1970 entre los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales. Se le recuerda también como poeta de la época isabelina.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.