
Jorge, llamado a veces el Joven para distinguirlo de otros obispos del mismo nombre, fue obispo de Mitilene, la principal ciudad de la isla griega de Lesbos, a comienzos del siglo IX. Según la tradición bizantina, procedía de una familia acomodada y repartió sus bienes entre los pobres y los enfermos antes de abrazar la vida monástica. Más tarde fue llamado a gobernar la Iglesia de la isla, donde destacó por su humildad, sus largos ayunos y su generosidad con los necesitados.
En el año 815 el emperador León V el Armenio reabrió la controversia iconoclasta y prohibió de nuevo el culto a las imágenes sagradas. El obispo Jorge se mantuvo fiel a la doctrina del II Concilio de Nicea, que había defendido la veneración de los iconos, y animó a sus fieles a conservarla. Por esa firmeza fue depuesto y enviado al destierro en el Quersoneso, en Crimea, donde murió hacia el año 816.
Más tarde sus restos fueron llevados a Mitilene, donde su sepulcro se convirtió en lugar de peregrinación y donde, según la tradición, se le atribuyeron numerosas curaciones. La Iglesia ortodoxa y la Iglesia católica lo cuentan entre los confesores de la fe que sufrieron por la defensa de las imágenes, y lo recuerdan el 7 de abril.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.