San Patiens fue obispo de Lyon en la segunda mitad del siglo V, aproximadamente entre los años 450 y finales de siglo. Su episcopado coincidió con el hundimiento del poder romano en la Galia y el asentamiento de los pueblos germánicos, en particular de los burgundios, que profesaban el arrianismo.
Es recordado sobre todo por su caridad. Cuando las guerras y las devastaciones provocaron una gran hambruna en la región, organizó a su costa el reparto de grano y lo hizo llegar por los ríos a muchas ciudades de la Galia, no solo a su diócesis. Su contemporáneo y amigo Sidonio Apolinar, obispo de Clermont, elogió en sus cartas esa generosidad, así como su vida austera y su celo. Patiens construyó y restauró iglesias en Lyon, y con su predicación logró que algunos arrianos influyentes abrazaran la fe católica. También intervino, junto con otros obispos, para poner paz en la diócesis de Chalon-sur-Saône, dividida tras la muerte de su obispo.
Encargó a uno de sus sacerdotes, Constancio, que escribiera la vida de san Germán de Auxerre, una de las obras hagiográficas más importantes de la época, que el autor le dedicó. Murió en Lyon a finales del siglo V. La Iglesia lo recuerda el 11 de septiembre.
Oración
Señor, tú que colocaste a San Patiens en el número de los santos pastores y lo hiciste brillar por el ardor de la caridad y de aquella fe que vence al mundo, haz que también nosotros por su intercesión, perseveremos firmes en la fe y arraigados en el amor y merezcamos así participar de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.