San Lorenzo fue obispo de Siponto, una antigua ciudad de Apulia, en el sur de Italia, cuyo territorio corresponde hoy al de Manfredonia, a finales del siglo V y comienzos del VI. Las dos biografías que se conservan fueron escritas siglos después de su muerte y se mezclan entre sí, por lo que muchos detalles son inciertos.
Según la tradición, era un clérigo de Constantinopla, pariente del emperador Zenón, y fue designado para la sede de Siponto cuando esta quedó vacante, hacia el año 490. Las fuentes discrepan sobre si fue consagrado en Constantinopla o en Roma por el papa Gelasio I. Llegó a su diócesis llevando reliquias de santos y se dedicó a construir iglesias y a fortalecer la vida cristiana de la región.
Su nombre está unido sobre todo al santuario de San Miguel Arcángel en el monte Gargano, uno de los más antiguos e importantes de Occidente. La tradición cuenta que, a raíz de un hecho extraordinario ocurrido en una cueva del monte, Lorenzo reconoció allí una aparición del arcángel y dedicó la gruta a su culto, que se difundió después por toda Europa. Según las fuentes, murió en Siponto hacia el año 545. Es venerado como patrono de Manfredonia y de su archidiócesis, y su fiesta se celebra el 7 de febrero.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.