
San Finán fue un monje irlandés formado en el monasterio de Iona, la gran comunidad fundada por san Columba en una isla de Escocia. En el año 651 fue enviado para suceder a san Aidán como obispo de Lindisfarne, sede situada en una pequeña isla frente a la costa de Northumbria, en el norte de Inglaterra, desde donde los monjes irlandeses evangelizaban a los anglosajones.
San Beda el Venerable, el gran historiador de la Iglesia inglesa, lo recuerda por su celo apostólico. Construyó en Lindisfarne una iglesia de madera al estilo irlandés, y durante su episcopado el cristianismo se extendió más allá de Northumbria: bautizó a Peada, príncipe de los anglos centrales, y a Sigeberto, rey de los sajones del este, y envió sacerdotes para evangelizar sus reinos. En esos años se fundaron también importantes monasterios en la región.
En su tiempo comenzó la controversia sobre la fecha de la Pascua entre la tradición irlandesa, que él defendía, y la romana, defendida por otros clérigos. La cuestión se resolvería poco después de su muerte en el sínodo de Whitby, en 664. Finán murió en el año 661 y fue sucedido por Colmán. Es venerado en Inglaterra, Escocia e Irlanda.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.