
Constable nació hacia 1070 en Tresino, en el sur de Italia, en la noble familia Gentilcore. Siendo niño fue confiado al abad san León, de la abadía benedictina de la Santísima Trinidad de Cava, cerca de Salerno, fundada a comienzos del siglo XI por san Alferio, y allí se hizo monje. La abadía de Cava se convirtió en esos años en uno de los centros monásticos más importantes del sur de Italia, con numerosas iglesias y monasterios dependientes.
Constable se distinguió por su fidelidad a la Regla de san Benito y por su capacidad, por lo que el abad san Pedro Pappacarbone le confió asuntos importantes de la comunidad. En 1118 lo nombró coadjutor, y en 1122, a la muerte de Pedro, le sucedió como abad. Su gobierno fue breve pero recordado por su mansedumbre y su comprensión con cada monje: más que imponer su autoridad, procuraba convencer con paciencia, por lo que fue llamado «protector de los hermanos».
Murió el 17 de febrero de 1124, con poco más de cincuenta años. La tradición medieval le atribuyó intervenciones a favor de los barcos de la abadía, por lo que fue invocado como protector de los marineros. En 1893 el papa León XIII confirmó el antiguo culto de los cuatro primeros abades de Cava: Alferio, León, Pedro y Constable, cuyas reliquias se veneran en la capilla de los Santos Padres de la abadía, en Cava de’ Tirreni.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.