
Antonio Leszczewicz nació el 30 de septiembre de 1890 en Abramowszczyzna, en la antigua diócesis de Vilna, entonces dentro del Imperio ruso. Estudió el bachillerato en San Petersburgo, se formó en el seminario y fue ordenado sacerdote en 1914. Durante más de dos décadas ejerció el ministerio entre las comunidades católicas dispersas de Siberia y Manchuria, en lugares como Irkutsk, Chitá y Harbin, como párroco y profesor de religión, con fama de pastor entregado.
En 1937 volvió a Polonia e ingresó en la Congregación de los Padres Marianos, donde profesó en junio de 1939. Poco después fue enviado a Druja, en la actual Bielorrusia. La región sufrió primero la ocupación soviética y luego la alemana. El padre Antonio encabezó un pequeño equipo misionero que recorría las aldeas para sostener la fe de los católicos de la zona, privados de sacerdotes.
A comienzos de 1943, durante una operación de represalia de las fuerzas de ocupación, se advirtió a los sacerdotes que abandonaran el lugar. Él y su compañero, el padre Jorge Kaszyra, decidieron quedarse con sus fieles. El 17 de febrero de 1943 fue asesinado en Rosica junto con numerosos habitantes de la zona, quemados en un granero. Juan Pablo II lo beatificó el 13 de junio de 1999 entre los 108 mártires polacos de la Segunda Guerra Mundial.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.