El beato Federico de Berga, cuyo nombre civil era Martí Tarrés i Puigpelat, fue un fraile capuchino catalán nacido en 1877. Recibió la ordenación sacerdotal en 1901 y ocupó cargos de responsabilidad en su provincia religiosa, entre ellos el de ministro provincial y visitador de las misiones en Centroamérica. Fue sobre todo un predicador muy apreciado en su tiempo.

Al comenzar la persecución religiosa de 1936 era guardián del convento de Arenys de Mar. Ya disperso el convento, permaneció oculto en Barcelona y siguió llevando la comunión a numerosas familias católicas que vivían su fe en la clandestinidad, yendo de casa en casa. Fue detenido en febrero de 1937 en el domicilio que lo acogía; al ser interrogado, reconoció ser sacerdote, y fue asesinado en la noche del 16 al 17 de febrero de ese año.

Encabeza un grupo de veintiséis capuchinos, sacerdotes y hermanos legos, que murieron en distintos lugares de Cataluña durante 1936 y 1937. Todos ellos fueron beatificados en Barcelona el 21 de noviembre de 2015, durante el pontificado del papa Francisco.

Oración

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a los mártires Federico de Berga y 25 compañeros la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así también nosotros nos mantengamos fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén

Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.

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