Matías Shōbara fue un cristiano japonés que murió mártir en Hiroshima en 1624, durante la persecución contra el cristianismo decretada por el shogunato Tokugawa. Desde 1614 la fe cristiana estaba prohibida en Japón, los misioneros habían sido expulsados y los fieles que no renegaban eran encarcelados, torturados y ejecutados.
Su historia es singular: trabajaba como guardián en una cárcel donde estaban presos varios cristianos. El trato con ellos y su manera de afrontar el sufrimiento le llevaron a interesarse por la fe, y fue bautizado en prisión por el jesuita japonés Antonio Ishida, que también estaba preso y que años más tarde moriría mártir. Al conocerse su conversión, Matías pasó de carcelero a prisionero. Antes de morir mantuvo correspondencia con otro cristiano encarcelado, Francisco Toyama, ejecutado un día antes que él.
Fue crucificado en Hiroshima el 17 de febrero de 1624, después de sufrir tormentos. Según los testimonios, camino del suplicio iba rezando el rosario y explicando la doctrina cristiana a quienes le rodeaban. Fue beatificado en Nagasaki el 24 de noviembre de 2008, junto con otros ciento ochenta y siete mártires japoneses del siglo XVII, en su mayoría laicos.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.