
Canuto IV, llamado también Knud el Santo, fue rey de Dinamarca entre 1080 y 1086. Era hijo del rey Svend II Estridsen y sobrino nieto de Canuto el Grande, que había reinado sobre Dinamarca, Inglaterra y Noruega. En su juventud participó en una expedición contra Inglaterra que no tuvo éxito. En 1080 sucedió en el trono a su hermano Harald III.
Dinamarca se había convertido al cristianismo pocas generaciones antes, y Canuto fue un rey muy comprometido con la consolidación de la Iglesia. Hizo donaciones a las catedrales de Lund, entonces danesa, y de Odense, protegió al clero, intentó imponer el pago del diezmo y reforzó la autoridad real frente a la nobleza. Se casó con Adela de Flandes, con quien tuvo a Carlos, futuro conde de Flandes, también venerado como beato. En 1085 preparó una gran flota para invadir Inglaterra, pero la expedición no llegó a partir.
Sus impuestos y su política provocaron una revuelta de campesinos y nobles. En julio de 1086 Canuto se refugió en la iglesia de San Albano, en Odense, donde fue asesinado al pie del altar el 10 de julio junto con su hermano Benito y varios de sus hombres. Fue canonizado en 1101 y es considerado patrono de Dinamarca. Sus restos se conservan en la catedral de Odense, que lleva su nombre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.