
Manuel Ruiz López nació en 1804 en San Martín de las Ollas, en la provincia de Burgos. Ingresó en la Orden de los Hermanos Menores y, tras su ordenación sacerdotal, fue destinado a la Custodia de Tierra Santa, la misión franciscana encargada desde la Edad Media de los santuarios cristianos de Oriente Medio. Aprendió árabe y desde 1858 fue guardián del convento franciscano de Damasco, en Siria.
En julio de 1860 estalló en el Líbano y Siria una violenta oleada de ataques contra los cristianos, en parte como reacción a las reformas otomanas que habían reconocido su igualdad legal. En la noche del 9 al 10 de julio una multitud armada asaltó el barrio cristiano de Damasco. Los asaltantes entraron en el convento franciscano, según los testimonios gracias a una traición. Allí fueron asesinados el padre Manuel Ruiz, otros siete franciscanos, en su mayoría españoles, y tres hermanos laicos maronitas, Francisco, Abdel Mohti y Rafael Massabki, que se habían refugiado allí. A todos se les ofreció salvar la vida si se hacían musulmanes, y todos se negaron. Se cuenta que el padre Manuel consumió las hostias consagradas para evitar que fueran profanadas.
Pío XI los beatificó el 10 de octubre de 1926, y el papa Francisco los canonizó el 20 de octubre de 2024. Son especialmente venerados en Damasco, en el Líbano y en la familia franciscana.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.