El beato Pacífico, cuyo nombre de bautismo era Guillermo, fue uno de los primeros compañeros de san Francisco de Asís. Antes de su conversión era un poeta y trovador famoso, tan apreciado que, según las fuentes franciscanas, había sido coronado por el emperador como «rey de los versos». Vivía de manera mundana y disfrutaba de esa fama.
Hacia 1212, estando de paso por San Severino, en las Marcas, fue con unos amigos a escuchar predicar a Francisco en un monasterio de monjas. Las palabras del santo lo conmovieron profundamente, y allí mismo le pidió entrar en la fraternidad. Francisco le dio el nombre de Pacífico, por la paz que había encontrado. Desde entonces fue un compañero cercano del fundador; las crónicas antiguas lo sitúan a su lado en momentos importantes y lo relacionan con la elaboración del Cántico de las criaturas, aunque esos detalles proceden de la tradición franciscana.
En 1217 fue enviado a Francia al frente de los primeros frailes que se establecieron allí, y fue el primer ministro provincial franciscano de ese país. Murió en Francia hacia 1234. Su memoria se celebra el 10 de julio y es recordado en la orden como ejemplo de conversión de un artista que puso su talento al servicio de Dios.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.