
Bernardino Realino nació el 1 de diciembre de 1530 en Carpi, cerca de Módena, en el norte de Italia. Estudió en Módena y en Bolonia, primero filosofía y medicina y después derecho, en el que se doctoró. Tuvo una juventud agitada, que él mismo recordaría con pesar. Ejerció como abogado y desempeñó cargos públicos en diversas ciudades del norte de Italia al servicio de los Gonzaga y de otras autoridades.
Hacia los treinta y cuatro años, estando en Nápoles, decidió dar un giro a su vida y en 1564 ingresó en la Compañía de Jesús. Ya ordenado sacerdote, trabajó en Nápoles como predicador, confesor y maestro de novicios. En 1574 fue enviado a Lecce, en el sur de Italia, para fundar un colegio jesuita, y allí permaneció el resto de su vida, más de cuarenta años. Se ganó el cariño de toda la ciudad por su dedicación a los pobres, a los presos, a los enfermos y a los esclavos, y por su larga dedicación al confesionario y a la dirección espiritual.
Murió en Lecce el 2 de julio de 1616, con ochenta y cinco años. Ya en vida la ciudad le había pedido que fuera su protector. Fue beatificado en 1896 y canonizado por Pío XII en 1947. Es patrono de Lecce, donde se veneran sus restos en la iglesia del Gesù.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.