
Balduino fue un monje cisterciense italiano de la primera mitad del siglo XII. Pertenecía, según la tradición, a la familia de los condes de los Marsos, en la región de los Abruzos. En su juventud se sintió atraído por la reforma cisterciense, que entonces vivía una gran expansión gracias a san Bernardo de Claraval, y se puso bajo su dirección espiritual en Claraval, en Francia.
Bernardo, que lo apreciaba mucho, lo envió de regreso a Italia como abad del monasterio de San Pastore, cerca de Rieti, una fundación reciente que atravesaba dificultades. Se conservan cartas de Bernardo que dan testimonio de esa relación de confianza y del apoyo que le prestó en su tarea. Balduino gobernó la comunidad con una vida de oración, austeridad y servicio a sus hermanos, en la línea de la sencillez propia de los primeros cistercienses, y para él el trabajo era también una forma de oración. Algunas fuentes señalan además que el papa Inocencio II lo nombró cardenal, aunque el dato no es del todo seguro.
Murió joven, hacia el año 1140. Fue sepultado en la catedral de Rieti, donde sus reliquias se conservan en la capilla de las Gracias, y su culto comenzó pronto en esa ciudad. La Iglesia lo recuerda el 15 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.