
Michel-Bernard Marchand nació en El Havre, en Normandía, Francia, el 28 de septiembre de 1749. Fue ordenado sacerdote en 1775 y trabajó como vicario en una parroquia rural de la región de Caudebec, en la diócesis de Ruan, dedicado a la atención pastoral de los campesinos.
Al estallar la Revolución francesa, se negó a prestar el juramento de la Constitución Civil del Clero, que obligaba a los sacerdotes a someterse a una Iglesia nacional desvinculada del papa. Por ello fue destituido y considerado sacerdote «refractario». En 1793 fue arrestado en Ruan y, al año siguiente, condenado a la deportación. Fue conducido al puerto de Rochefort y encerrado en el Deux-Associés, un antiguo barco negrero anclado frente a la costa, donde cientos de sacerdotes esperaban ser enviados a la Guayana en condiciones de hacinamiento, hambre y epidemias. Allí se dedicó a cuidar a los compañeros enfermos y, cuando él mismo enfermó, siguió ayudándolos mientras pudo. Murió el 15 de julio de 1794 y fue sepultado en la isla de Aix.
El papa Juan Pablo II lo beatificó el 1 de octubre de 1995 junto con otros 63 sacerdotes y religiosos muertos en los pontones de Rochefort. Su memoria se celebra el 15 de julio, y es recordado como un mártir de la caridad en medio de la persecución.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.