
Ignacio de Azevedo nació en Oporto, Portugal, hacia 1526, en una familia noble. Renunció a su herencia para entrar en la Compañía de Jesús en 1548, y pronto ocupó cargos de responsabilidad en la provincia portuguesa. En 1566 fue enviado como visitador a Brasil, donde la misión jesuita estaba en plena expansión, y al volver a Europa obtuvo autorización para reclutar misioneros que ayudaran en aquella tierra.
En 1570 se embarcó en Lisboa con un numeroso grupo de jesuitas, en su mayoría jóvenes estudiantes, novicios y hermanos, portugueses y españoles. Él viajaba con una parte del grupo en la nave Santiago. El 15 de julio de 1570, cerca de la isla de La Palma, en las Canarias, el barco fue atacado por corsarios hugonotes franceses al mando de Jacques de Sores. Al descubrir que a bordo había religiosos católicos, los atacantes los mataron a golpes de espada y de lanza y arrojaron sus cuerpos al mar. Según los relatos, Ignacio murió animando a sus compañeros y sosteniendo una imagen de la Virgen.
Él y treinta y ocho compañeros, conocidos como los mártires del Brasil aunque nunca llegaron a pisar esa tierra, fueron beatificados por el papa Pío IX en 1854. Se les recuerda especialmente en Portugal, en Brasil y en las islas Canarias.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.