Oración al santo patrono
Para rezar al santo del propio nombre, del pueblo o de la parroquia.
Del 1 al 9 de agosto
Al diácono que entregó el tesoro de la Iglesia: una fila de pobres.
Empieza el 1 de agosto, dentro de 317 días.
Era el diácono encargado de administrar los bienes de la Iglesia de Roma. Cuando le exigieron entregar el tesoro, repartió todo entre los pobres y se presentó con ellos: este es el tesoro.
Lo quemaron vivo, y la tradición le atribuye la frase más insolente del martirologio: dadme la vuelta, que por este lado ya estoy hecho.
Del 1 al 9 de agosto, víspera del 10, la noche de las lágrimas de san Lorenzo. Es patrono de cientos de pueblos, de los cocineros y de los diáconos.
San Lorenzo, diácono:
tú llamaste tesoro a los pobres.
Que yo cuente así lo que tengo,
y administre con honradez lo que no es mío.
Amén.
San Lorenzo, diácono y mártir,
que entregaste el tesoro de la Iglesia a los pobres:
ruega por nosotros,
haznos honrados con lo que administramos
y alegres en la prueba.
Amén.
Para rezar al santo del propio nombre, del pueblo o de la parroquia.
Para ofrecer la jornada y hacerla bien, aunque nadie lo vea.
La fórmula de siempre para bendecir la comida antes de empezar.