Día 8 de 9

Octavo día — Por los que sufren fuego y guerra

  1. Oración de todos los días

    San Lorenzo, diácono:

    tú llamaste tesoro a los pobres.
    Que yo cuente así lo que tengo,
    y administre con honradez lo que no es mío.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Isaías 43,1-3

    1 Y ahora, he aquí lo que dice el Señor, creador tuyo, ¡oh Jacob!; el que te formó, ¡oh Israel!: No temas; pues yo te redimí, y te llamé por tu nombre: tú eres mío. 2 Cuando pasares por medio de las aguas, estaré Yo contigo, y no te anegarán sus corrientes: cuando anduvieres por medio del fuego, no te quemarás, ni la llama tendrá ardor para ti; 3 porque Yo soy el Señor Dios tuyo, el santo de Israel, tu Salvador; Yo di por tu rescate el Egipto, la Etiopía y a Sabá.
  3. Meditación del día 8

    Murió quemado. Es patrono en muchos pueblos donde hay incendios cada verano.

    Dios le habla a su pueblo con ternura: no temas, que te he rescatado, te he llamado por tu nombre, eres mío. Y luego la promesa: si pasas por las aguas, yo estaré contigo; si pasas por el fuego, no te quemarás. No dice que no vayas a pasar por el fuego. Dice que no estarás solo.

    Lorenzo murió quemado, según la tradición, y por eso muchos pueblos que sufren incendios lo tienen como patrono. Cada verano arden bosques en España, en Chile, en la Amazonía, en California. Hay pueblos evacuados, gente que lo pierde todo en una tarde, brigadistas que mueren apagando un fuego. Muchos de esos incendios son provocados, y otros se agravan por el abandono del campo y por la sequía.

    Rezar por los que luchan contra el fuego es justo, pero no basta. También es pedir cuentas a quien quema y cuidar el monte. Hoy reza por los bomberos y brigadistas, por los que perdieron su casa o su cosecha, y por los que viven en guerra, que es otro fuego. Dios no los deja solos; nosotros tampoco deberíamos.

  4. Petición

    Protege a los que luchan contra el fuego
    y a los que lo han perdido todo en un incendio.
    Amén.

  5. Oración final

    San Lorenzo, diácono y mártir,
    que entregaste el tesoro de la Iglesia a los pobres:
    ruega por nosotros,
    haznos honrados con lo que administramos
    y alegres en la prueba.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.