Día 2 de 9

Segundo día — Administrar lo ajeno

  1. Oración de todos los días

    San Lorenzo, diácono:

    tú llamaste tesoro a los pobres.
    Que yo cuente así lo que tengo,
    y administre con honradez lo que no es mío.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 12,42-46

    42 Respondió el Señor: ¿Quién piensas que es aquel administrador, fiel y prudente a quien su amo constituyó mayordomo de su familia, para distribuir a cada uno a su tiempo la medida de trigo o el alimento corresondiente? 43 Dichoso el tal siervo, si su amo a la vuelta le halla ejecutando así su deber. 44 En verdad os digo que le dará la superintendencia de todos sus bienes. 45 Mas si dicho criado dijere en su corazón: Mi amo no piensa venir tan presto: y empezare a maltratar a los criados y a las criadas, y a comer, y a beber, y a embriagarse: 46 vendrá el amo del tal siervo en el día que menos le espere, y en la hora que él no sabe, y le echará de su casa, y darle ha el pago debido a los criados infieles.
  3. Meditación del día 2

    Era el tesorero. La honradez con el dinero de otros es una virtud poco celebrada.

    Jesús describe al administrador fiel: el amo lo pone al frente de su casa para que dé a cada uno la ración de comida a su tiempo. Si cumple, lo pondrán al frente de todo. Si piensa que el amo tarda, y se pone a maltratar a los criados y a emborracharse con lo ajeno, el castigo será duro.

    Lorenzo era, en el fondo, un tesorero. Un oficio sin gloria, de cuentas y recibos, en el que se ve rápido quién es honrado. En las parroquias, en las cooperativas, en las juntas de acción comunal, en las comunidades de vecinos, alguien maneja dinero que no es suyo. Cuando se roba ahí, el daño va más allá de la plata: se rompe la confianza, y la gente deja de colaborar.

    Tú también administras cosas ajenas: el sueldo que sostiene a tu familia, la herencia de tus padres, la caja chica del trabajo, el dinero de la rifa del colegio. Hoy revisa si lo que manejas lo podrías mostrar sin miedo. Rendir cuentas no es desconfianza; es lo que hace un buen administrador.

  4. Petición

    Hazme honrado con lo que administro.
    Amén.

  5. Oración final

    San Lorenzo, diácono y mártir,
    que entregaste el tesoro de la Iglesia a los pobres:
    ruega por nosotros,
    haznos honrados con lo que administramos
    y alegres en la prueba.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.