
Laura Montoya Upegui nació el 26 de mayo de 1874 en Jericó, en el departamento de Antioquia (Colombia). Su padre murió asesinado durante una guerra civil cuando ella tenía dos años, y la familia quedó en la pobreza. Se formó como maestra en Medellín y durante años trabajó en la enseñanza en distintos pueblos de Antioquia, mientras maduraba una vocación misionera que no encontraba cauce en las congregaciones existentes.
Le dolía profundamente la situación de los pueblos indígenas, marginados y desconocidos por buena parte de la sociedad. En 1914, con un pequeño grupo de compañeras, partió hacia Dabeiba, en las selvas de Antioquia, para vivir entre los indígenas emberá, y así nació la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, conocidas como lauritas. Su método era nuevo para la época: compartir la vida de los indígenas, aprender sus costumbres y respetar su cultura antes de anunciar el Evangelio. Encontró incomprensiones y críticas, incluso dentro de la Iglesia, pero su obra creció y se extendió a otras regiones.
Dejó numerosos escritos, entre ellos una autobiografía. Pasó sus últimos años enferma y murió en Belencito, en Medellín, el 21 de octubre de 1949. Juan Pablo II la beatificó en 2004 y el papa Francisco la canonizó el 12 de mayo de 2013: fue la primera santa nacida en Colombia. Las lauritas trabajan hoy en numerosos países de América, África y Europa.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.