Viator fue lector de la Iglesia de Lyon, en la Galia, en la segunda mitad del siglo IV, y discípulo y colaborador del obispo san Justo de Lyon. El lectorado era uno de los ministerios del clero de la época: el lector proclamaba las lecturas de la Escritura en la liturgia y a menudo era un joven en formación para el sacerdocio.
Según el relato de la vida de san Justo, el obispo, profundamente afectado por un tumulto en el que un hombre refugiado en la iglesia fue linchado por la multitud, decidió renunciar a su sede y retirarse a vivir como monje en el desierto de Egipto, entre los monjes de Escete. Viator lo acompañó en ese viaje y compartió con él la vida ascética. Justo murió en Egipto, y Viator falleció pocos días después. Sus restos fueron llevados más tarde a Lyon, donde se les dio sepultura y se les veneró juntos.
Las fechas de su memoria son aproximadas, ya que no se conocen con exactitud los días de su muerte. El nombre de san Viator fue elegido en 1831 por el sacerdote francés Louis Querbes para la congregación que fundó, los Clérigos de San Viator, dedicada a la educación y a la catequesis, que tomó como modelo a este humilde servidor de la liturgia. La congregación está presente hoy en Europa, América y otros continentes.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.