
Santa Bibiana es una mártir romana cuya memoria está unida a la basílica que lleva su nombre en el monte Esquilino, en Roma. El papa san Simplicio, en la segunda mitad del siglo V, le dedicó una iglesia en ese lugar, lo que atestigua la antigüedad de su culto.
De su vida no se conocen datos seguros. Una Pasión tardía, de carácter legendario, la presenta como hija de una familia cristiana martirizada en tiempos del emperador Juliano, en el siglo IV: su padre, Flaviano, y su madre, Dafrosa, habrían muerto por la fe, y Bibiana, tras resistir presiones para que renegara, habría sido azotada atada a una columna hasta morir. Ninguno de estos detalles puede verificarse, aunque la tradición ha inspirado durante siglos la devoción popular.
En 1624 el papa Urbano VIII mandó restaurar la iglesia, que fue la primera obra arquitectónica de Gian Lorenzo Bernini, autor también de la célebre estatua de la santa que preside el altar. Se la recuerda el 2 de diciembre, y en algunos lugares se la invoca contra los dolores de cabeza.
Oración
Oremos
Dios todopoderoso y eterno, que concediste a Santa Bibiana por la fe hasta derramar su sangre, hay que, ayudados por su intercesión, soportemos por tu amor nuestras dificultades y con valentía caminemos hacia ti que eres la fuente de toda vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.