
Iván Slezyuk nació el 14 de enero de 1896 en Zhyvachiv, en la región de Stanislaviv, entonces parte del Imperio austrohúngaro y hoy en Ucrania. Sacerdote de la Iglesia greco-católica ucraniana, fue ordenado en 1923 y durante años enseñó religión en las escuelas de Stanislaviv, la actual Ivano-Frankivsk.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, el régimen soviético emprendió la supresión de la Iglesia greco-católica y su absorción forzosa por la ortodoxia. Previendo el arresto de toda la jerarquía, el obispo Hryhoriy Khomyshyn lo consagró en secreto en 1945 como obispo coadjutor. Pocos meses después fue detenido y condenado a diez años de trabajos forzados, que cumplió en campos de Vorkuta y de Mordovia, sin aceptar renegar de la comunión con Roma.
Liberado en 1954, regresó a su tierra y siguió atendiendo a los fieles de manera clandestina, ya que su Iglesia estaba prohibida. Volvió a ser arrestado en 1962 y pasó otros años en prisión. Salió muy debilitado y murió en Ivano-Frankivsk el 2 de diciembre de 1973, poco después de nuevos interrogatorios de la policía política. Juan Pablo II lo beatificó en Leópolis el 27 de junio de 2001, junto con otros mártires greco-católicos del periodo soviético. Se le recuerda como testigo de la Iglesia ucraniana que sobrevivió en la clandestinidad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.