
Santa Angadrisma fue una abadesa del siglo VII en el norte de la actual Francia. Según la tradición, nació en la región de Thérouanne, en una familia noble, y recibió la influencia espiritual del obispo san Audomaro (Omer) y de su pariente san Lamberto, entonces monje de Fontenelle y más tarde obispo de Lyon.
Su padre la había prometido en matrimonio a un joven noble, Ansberto, que años después sería obispo de Ruan y también venerado como santo. Angadrisma deseaba consagrarse a Dios, y la tradición cuenta que pidió perder su belleza para evitar la boda y que contrajo una grave enfermedad de la piel, de la que sanó en cuanto recibió el velo de manos de san Audoeno (Ouen), obispo de Ruan. Ansberto, por su parte, también eligió la vida religiosa.
Angadrisma llegó a ser abadesa del monasterio de Oroër, cerca de Beauvais, y se la recuerda por su vida de oración y por su caridad. Murió hacia finales del siglo VII. Sus reliquias se llevaron más tarde a Beauvais y, según la tradición local, fueron sacadas en procesión durante el asedio de la ciudad por el duque de Borgoña en 1472. Es patrona de Beauvais.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.