
Estanislao Mysakowski fue un sacerdote polaco de la arquidiócesis de Lublin, uno de los 108 mártires de la Segunda Guerra Mundial beatificados por Juan Pablo II en Varsovia el 13 de junio de 1999. Nació a finales del siglo XIX y ejerció su ministerio en parroquias y en la enseñanza, en la Polonia que había recuperado su independencia tras la Primera Guerra Mundial.
Con la ocupación alemana de 1939, el clero polaco fue uno de los grupos más duramente perseguidos: miles de sacerdotes fueron detenidos, deportados a campos de concentración y asesinados, como parte de un intento sistemático de eliminar a las élites del país. Estanislao Mysakowski fue arrestado y deportado al campo de concentración de Dachau, en Alemania, donde estuvo internada la mayor parte del clero polaco preso. Murió allí en 1942, víctima de los malos tratos y del exterminio de prisioneros.
Se le recuerda junto con otro sacerdote del mismo grupo de mártires, el beato Francisco Rosłaniec, que también murió en 1942 bajo el régimen nazi. Ambos forman parte del numeroso conjunto de obispos, sacerdotes, religiosos y laicos polacos honrados como testigos de la fe en aquellos años.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.