
Donaciano fue obispo de Reims, en el norte de la actual Francia, en el siglo IV. De su vida se sabe muy poco: las listas episcopales lo señalan como uno de los primeros obispos de la ciudad, en una época anterior al bautismo del rey franco Clodoveo, y la tradición sitúa su muerte hacia el año 389.
Mucho mejor documentada que su vida está la historia de sus reliquias. En el siglo IX fueron llevadas a Flandes y, en el año 863, depositadas en Brujas, entonces capital del condado de Flandes. Allí nació una devoción muy viva hacia el santo obispo, hasta el punto de que la iglesia principal de la ciudad, la catedral de San Donaciano, llevó su nombre durante siglos. Esa catedral fue destruida a finales del siglo XVIII, tras la Revolución francesa, pero las reliquias se salvaron y hoy se conservan en la catedral de San Salvador de Brujas.
San Donaciano es el patrono de Brujas y de su diócesis. Su figura aparece en importantes obras del arte flamenco; la más célebre es La Virgen del canónigo Van der Paele, pintada por Jan van Eyck en 1436 y conservada en Brujas, donde se le ve con vestiduras episcopales y una rueda con velas encendidas, atributo que recuerda un prodigio narrado por la tradición. También es considerado patrono de los panaderos en Flandes.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.