
San Gaudencio es venerado como el primer obispo de Rímini, la ciudad italiana de la costa del Adriático, en el siglo IV. La tradición local cuenta que nació en Éfeso, en Asia Menor, hacia finales del siglo III, que recibió el bautismo en Roma y que allí fue ordenado sacerdote y luego obispo, antes de ser enviado a Rímini. En una época en que el cristianismo acababa de salir de las persecuciones y aún convivía con el paganismo, se le recuerda como un pastor dedicado a consolidar la fe de su comunidad.
Su nombre está ligado al Concilio de Rímini del año 359, convocado bajo el emperador Constancio II, favorable al arrianismo, la doctrina que negaba la plena divinidad de Cristo. Según la tradición, cuando la asamblea se inclinaba hacia las tesis arrianas, Gaudencio y un grupo de obispos se retiraron a una aldea cercana, que desde entonces tomó el nombre de Cattolica. Los relatos añaden que murió violentamente hacia el año 360 a manos de partidarios de Arrio, aunque el Martirologio Romano actual no lo inscribe como mártir, porque ese detalle no puede asegurarse.
También se le asocia con san Marino, a quien habría ordenado diácono y que dio nombre a la vecina República de San Marino. Su culto es muy antiguo: es el patrono de Rímini, donde se celebra su fiesta el 14 de octubre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.