
San Veríssimo es venerado junto con sus hermanas Máxima y Julia como uno de los mártires más antiguos de Lisboa. Su memoria aparece en los martirologios y calendarios litúrgicos de la península ibérica desde la Alta Edad Media, y el monje Usuardo ya recogía a estos mártires lisboetas a mediados del siglo IX, cuando recorrió Hispania buscando reliquias para la Galia.
Los detalles de su vida no se conocen con certeza. Según la tradición, durante la persecución del emperador Diocleciano, a comienzos del siglo IV, los tres hermanos se presentaron ante la autoridad romana y confesaron abiertamente su fe. Tras negarse a renunciar a ella fueron torturados y finalmente decapitados. La leyenda añade que sus cuerpos fueron dejados sin sepultura y luego arrojados al mar, pero que las olas los devolvieron a la orilla, donde los cristianos los enterraron y más tarde levantaron una iglesia.
Su culto se extendió desde Lisboa hacia Coimbra, Braga y Oporto. En el norte de Portugal varias parroquias lo tienen como patrono, entre ellas Paranhos, en Oporto, y São Veríssimo, en Amarante. La iconografía suele representar a los tres hermanos vestidos de peregrinos, con largos bastones. Su fiesta se celebra el 1 de octubre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.