San Rufino es el patrono principal de Asís, en la Umbría italiana, y es venerado como el primer obispo de la ciudad. Aunque muchos asocian Asís sobre todo con san Francisco y santa Clara, la catedral está dedicada a san Rufino desde hace casi mil años, y en su pila bautismal fueron bautizados, según la tradición, tanto Francisco como Clara.
Los datos históricos sobre Rufino son escasos. Una pasión escrita hacia el siglo IX cuenta que era obispo de Amasia, en el Ponto, en Asia Menor, y que llegó a Italia junto con su hijo Cesidio. Habría predicado en la región de los Marsos, en los Abruzos, y después en Asís, hasta que fue detenido por un procónsul romano, sometido a tormentos y, finalmente, arrojado a un río con una piedra al cuello. La tradición sitúa su martirio en Costano, junto al río Chiascio, en la actual Bastia Umbra, probablemente en el siglo III.
Sus restos fueron llevados más tarde a Asís, y la iglesia que los acogía se convirtió con el tiempo en la actual catedral de San Rufino, una de las obras más destacadas del románico umbro, cuya fachada data del siglo XII. Sus reliquias se veneran en la cripta. Su fiesta se celebra el 11 de agosto, y es también venerado en los Abruzos, donde se recuerda a su hijo san Cesidio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.