
Pedro Crisólogo fue obispo de Ravena en la primera mitad del siglo V. Nació en Imola, en el norte de Italia, hacia el año 380, y se formó junto al obispo de esa ciudad, Cornelio, que lo ordenó diácono. Hacia el año 431 fue elegido obispo de Ravena, que entonces era residencia de la corte imperial de Occidente, y mantuvo una buena relación con la emperatriz Gala Placidia.
Se le recuerda sobre todo como predicador. Se conserva una amplia colección de sus sermones, breves y claros, en los que explica los evangelios, el Credo y el Padrenuestro, y habla de la Encarnación, de la Virgen María, de la limosna y de la vida cristiana. Por la calidad de su palabra se le dio el sobrenombre de «Crisólogo», que en griego significa «palabra de oro». También se conserva una carta suya al monje Eutiques, en la que lo exhorta a someterse al juicio del obispo de Roma en la controversia sobre las naturalezas de Cristo.
Durante su episcopado impulsó la vida eclesiástica de Ravena, que se convirtió en un importante centro cristiano. Murió hacia el año 450, probablemente en su ciudad natal, Imola, donde se veneran sus restos. En 1729 el papa Benedicto XIII lo declaró doctor de la Iglesia. Su memoria se celebra el 30 de julio.
Oración
Oremos
Oh Dios, que hiciste a San Pedro Crisólogo, obispo, insigne predicador del Verbo encarnado, concédenos meditar siempre este misterio de salvación y manifestarlo en nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.