
José María Muro Sanmiguel fue un sacerdote de la Orden de Predicadores, los dominicos, que murió durante la persecución religiosa desatada en España al comienzo de la Guerra Civil, en el verano de 1936. En esos meses, en la zona republicana, miles de sacerdotes, religiosos y laicos fueron asesinados por su condición de creyentes.
En la comarca del Bajo Aragón, en la provincia de Teruel, fue detenido junto con un hermano de su misma orden, el religioso Joaquín Prats Baltueña, y con el párroco de Castelserás, Zósimo Izquierdo Gil. Este último, natural de Villahermosa del Campo y sacerdote de la diócesis de Zaragoza, había pedido que lo mataran a él y dejaran libres a los demás presos, y durante su encierro confesó a los detenidos y rezó el rosario con ellos. La noche del 30 de julio de 1936 los tres fueron sacados a las afueras de Castelserás y fusilados.
Fueron beatificados en Roma el 28 de octubre de 2007, durante el pontificado de Benedicto XVI, dentro del grupo de 498 mártires de la persecución religiosa en España, la mayor beatificación de la historia hasta entonces. Se les recuerda juntos el 30 de julio, especialmente en la familia dominicana y en Castelserás.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.