Estando un día representando un espectáculo delante de Juliano el Apóstata, para burlarse de las ceremonias eclesiásticas se hizo bautizar. De repente, y por inspiración divina, se convirtió, y diciendo que era cristiano, el mismo emperador le mandó cortar la cabeza. Constatinopla, 362.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.