San Odón fue obispo de Urgell, en el Pirineo catalán, entre los años 1095 y 1122. Pertenecía a la nobleza: según la tradición era hijo de Artal, conde de Pallars, y estaba emparentado con los condes de Urgell. En su juventud siguió la carrera de las armas, pero después abrazó el estado clerical y fue arcediano de la catedral de Urgell antes de ser elegido obispo. La tradición popular, recogida en el Martirologio, afirma que fue aclamado por el pueblo siendo todavía laico.
Durante su episcopado se ocupó de la vida espiritual de sus fieles en una época de reforma de la Iglesia. Se conserva el documento por el que en el año 1100 instituyó una cofradía penitencial que se reunía cada año para celebrar una misa, compartir una comida fraterna y ayudar a los pobres y a los difuntos, una forma de penitencia comunitaria que recordaba los antiguos ágapes cristianos. También defendió los derechos de su diócesis cuando se creó la sede de Barbastro.
Se le recuerda por su bondad y su cercanía con los humildes. Murió el 7 de julio de 1122 en el monasterio de Santa María de Gerri, donde se encontraba como abad provisional, y allí fue sepultado. Su culto, que no fue objeto de una canonización formal como era habitual en su época, está atestiguado desde muy antiguo. Es especialmente venerado en la diócesis de Urgell y en la comarca del Pallars, y su fiesta se celebra el 7 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.