
Medardo nació hacia el año 456 en Salency, en el norte de la Galia, de padre franco y madre galorromana, en una época en que el reino franco se iba cristianizando bajo Clodoveo. Se formó en la escuela episcopal de Vermand, fue ordenado sacerdote y, ya en edad madura, fue elegido obispo de esa ciudad, probablemente con el apoyo de san Remigio de Reims. Ante las incursiones que sufría la región, trasladó la sede episcopal a Noyon, que sería desde entonces la cabeza de la diócesis.
Su largo episcopado transcurrió en un territorio donde persistían costumbres paganas, la violencia y la superstición. La tradición lo presenta como un pastor más inclinado a la paciencia y la bondad que al castigo. También se le relaciona con la reina santa Radegunda, a quien, según los testimonios antiguos, consagró como diaconisa cuando ella dejó la corte de Clotario.
Murió hacia mediados del siglo VI y sus restos fueron llevados a Soissons, donde el rey Clotario I mandó levantar una abadía en su honor que fue uno de los grandes centros de peregrinación de la Francia medieval. Su culto es muy popular en Francia y Bélgica, donde se le asocian refranes sobre la lluvia de su fiesta, el 8 de junio, y se le invoca como protector de las cosechas. A él se atribuye también la tradición de premiar a una joven virtuosa de Salency.
Oración
Oremos
Señor, tú que por la predicación de San Medardo obispo, llamaste a nuestros padres a la luz admirable del Evangelio, te pedimos que, por su intercesión, nosotros crezcamos también en tu gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Que vive y reina contigo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.