Clodulfo, también llamado Clou en francés, vivió en el siglo VII en el reino franco de Austrasia, cuyo centro era la ciudad de Metz, en la actual Lorena. Era hijo de san Arnulfo, alto funcionario de la corte que llegó a ser obispo de Metz, y de su esposa Doda. Su hermano Ansegisel se casó con Begga, hija de Pipino de Landen, y de esa unión desciende la dinastía carolingia; por eso la familia de Clodulfo ocupa un lugar destacado en la historia de Francia.
Como su padre, Clodulfo sirvió primero en la corte de los reyes de Austrasia, donde se ganó fama de hombre íntegro y piadoso. Hacia mediados del siglo VII fue elegido obispo de Metz, la misma sede que había ocupado Arnulfo. Las fuentes antiguas lo presentan como un pastor prudente, generoso con los pobres y preocupado por el gobierno de su diócesis, que dirigió durante un largo periodo.
Murió ya anciano a finales del siglo VII, en torno al año 696, aunque la fecha exacta no es segura. Las biografías más extensas que se conservan fueron escritas mucho después y tienen rasgos legendarios, por lo que los historiadores se apoyan sobre todo en la breve noticia que le dedicó Pablo Diácono en su historia de los obispos de Metz. Su culto se ha mantenido en esa diócesis y en la región de Lorena.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.