
Juan Kemble nació en 1599 en Rhydicar, en Herefordshire, en la frontera entre Inglaterra y Gales, en una familia católica. Se formó en el colegio inglés de Douai, en Flandes, y fue ordenado sacerdote en 1625. Ese mismo año regresó a su tierra y durante más de cincuenta años ejerció en secreto su ministerio entre los católicos de Herefordshire y Monmouthshire, en una época en que celebrar misa o ser sacerdote católico en Inglaterra era un delito grave.
En 1678 estalló el llamado «complot papista», una supuesta conspiración católica para asesinar al rey Carlos II inventada por Titus Oates, que desató una oleada de pánico y persecución. Juan Kemble, que tenía ya casi ochenta años, fue detenido a finales de ese año. Aunque no se le pudo relacionar con ninguna conspiración, fue condenado a muerte por el simple hecho de ser sacerdote. La tradición cuenta que, antes de ser conducido al patíbulo, pidió terminar sus oraciones y fumar una última pipa.
Fue ahorcado en Hereford el 22 de agosto de 1679. Sus restos fueron enterrados en el cementerio de Welsh Newton, y una de sus manos se conserva como reliquia en la iglesia católica de San Francisco Javier de Hereford. Beatificado en 1929, fue canonizado por el papa Pablo VI en 1970 entre los cuarenta mártires de Inglaterra y Gales.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.