San Hipólito, obispo y mártir, Porto (Italia), 251. San Jerónimo le llama "varón santísimo y elocuentísimo" y "fuente de luz, testigo fiel, doctor santísimo, hombre lleno de dulzura y caridad"; escribieron en su alabanza San Crisóstomo y otros escritores eclesiásticos.
Aunque no se ha podido identificar enteramente su personalidad, se cree que es el Hipólito, sacerdote alejandrino, que luchó en Roma contra Noeto y los antitrinitarios y compuso una Crónica desde el principio del mundo hasta 222, el Ciclo pascual, una homilía sobre Epifanía y los efectos del bautismo, los Orígenes del bien y del mal y muchos opúsculos, hoy perdidos. Murió martirizado en Porto, junto a Roma, hacia 225.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.