
Élie Leymarie de Laroche fue un sacerdote francés nacido el 8 de enero de 1758, que ejercía su ministerio como prior en el suroeste de Francia cuando estalló la Revolución. A partir de 1790, la Constitución civil del clero exigió a los sacerdotes un juramento que muchos consideraron contrario a su fidelidad a la Iglesia y al papa. Quienes se negaron a prestarlo, como él, fueron perseguidos, y en 1793-1794 cientos de ellos fueron condenados a la deportación.
Muchos de esos sacerdotes fueron llevados al puerto de Rochefort, en la desembocadura del río Charente, con la intención de enviarlos a la Guayana. Como el embarque no llegó a realizarse, quedaron encerrados en viejos barcos usados como prisión, los llamados pontones, en condiciones terribles de hacinamiento, hambre y enfermedad. De los más de ochocientos clérigos encarcelados en ellos, más de quinientos murieron entre 1794 y 1795.
El padre Leymarie de Laroche murió en esa prisión flotante el 22 de agosto de 1794. Es uno de los sesenta y cuatro mártires de los pontones de Rochefort beatificados por Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995, cuyos testimonios de fe y caridad mutua fueron conservados por los supervivientes. Su memoria se celebra con la de sus compañeros, sobre todo en las diócesis del oeste de Francia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.