
Daniel nació hacia el año 409 en Maratha, cerca de Samosata, en el norte de Mesopotamia. Ingresó de niño en un monasterio cercano y, siendo joven monje, visitó a san Simeón el Estilita, el asceta que vivía sobre una columna cerca de Antioquía y que lo bendijo. Rechazó después el cargo de abad e intentó peregrinar a Tierra Santa, pero las guerras se lo impidieron y se dirigió a Constantinopla.
Tras unos años de vida retirada en un antiguo templo de las afueras, a la muerte de Simeón, en 459, decidió imitarlo y subió a una columna en Anaplo, en la orilla europea del Bósforo, cerca de la capital. Allí permaneció unos treinta y tres años, expuesto al frío, al calor y a los vientos, dedicado a la oración y recibiendo a la multitud de personas que acudían a pedirle consejo. El patriarca Genadio lo ordenó sacerdote sobre la misma columna. Fue consultado por los emperadores León I y Zenón, y según su biografía, escrita por un discípulo, solo bajó de su columna una vez, en 476, para oponerse públicamente al usurpador Basilisco, que favorecía a los adversarios del concilio de Calcedonia.
Murió sobre su columna el 11 de diciembre de 493, a los 84 años. Es, después de Simeón, el más célebre de los estilitas, y se le venera especialmente en las Iglesias de Oriente.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.