
Martín de San Nicolás Lumbreras Peralta nació en Zaragoza en 1598, y Melchor de San Agustín Sánchez Pérez, en Granada en 1599. Ambos ingresaron en la Orden de Agustinos Recoletos, la rama reformada de los agustinos nacida en España a finales del siglo XVI, y fueron enviados como misioneros a Filipinas, adonde llegaron a comienzos de la década de 1620 y donde trabajaron sobre todo en Manila.
En aquellos años la Iglesia de Japón sufría una dura persecución: el gobierno de los Tokugawa había prohibido el cristianismo, expulsado a los misioneros y castigaba con la muerte a quienes lo practicaban. Aun así, varios religiosos intentaron entrar en el país para atender a los cristianos que vivían en la clandestinidad. Martín y Melchor se ofrecieron para esta misión y en agosto de 1632 partieron de Manila y lograron entrar en Japón, donde se ocultaron en los montes.
Al bajar a la ciudad para atender a los fieles fueron reconocidos y detenidos el 3 de noviembre de 1632, menos de tres meses después de su llegada. Encerrados en una cárcel de Nagasaki y sometidos a malos tratos, se mantuvieron firmes en su fe. El 11 de diciembre de 1632 fueron quemados vivos en Nagasaki. Juan Pablo II los beatificó el 24 de abril de 1989. Los agustinos recoletos los veneran entre los mártires de su orden, y su memoria es especialmente querida en Zaragoza, en Granada y en Filipinas.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.