
María del Pilar Villalonga Villalba nació en Valencia el 22 de enero de 1891. Laica y soltera, vivió una fe muy arraigada, con asistencia diaria a misa, y participó activamente en la Acción Católica y en distintas obras sociales y caritativas de su ciudad, especialmente entre las mujeres trabajadoras y las familias necesitadas.
Al comenzar la Guerra Civil española, en el verano de 1936, la Iglesia sufrió en la zona republicana una violenta persecución: templos destruidos y miles de sacerdotes, religiosos y laicos asesinados. En ese contexto, María del Pilar ayudó a sacerdotes que se encontraban perseguidos y les ofreció refugio, sabiendo el peligro que corría. Fue detenida a finales de agosto de 1936 y permaneció varios meses en prisión.
En la madrugada del 11 de diciembre de 1936 fue sacada de la cárcel y fusilada en El Saler, junto a la Albufera de Valencia. Según los testimonios recogidos en su causa, afrontó la muerte con serenidad y perdonando a quienes la ejecutaban. Fue beatificada por Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, junto con José Aparicio Sanz y otros 232 mártires de la persecución religiosa en España, la mayoría de ellos de la diócesis de Valencia. Su memoria se celebra especialmente en la archidiócesis valenciana.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.