
Bruno nació hacia el año 1030 en Colonia, en Alemania. Estudió en Reims, en Francia, y llegó a dirigir durante muchos años la prestigiosa escuela de su catedral; entre sus alumnos estuvo Odón de Châtillon, el futuro papa Urbano II. Se enfrentó al arzobispo Manasés, acusado de comprar su cargo, y tuvo que abandonar temporalmente la ciudad. Hacia 1080, aunque se le propuso para el arzobispado, decidió dejarlo todo para vivir en soledad.
En 1084, con seis compañeros, se presentó ante san Hugo, obispo de Grenoble, que les cedió un lugar apartado en los Alpes llamado la Chartreuse, la Cartuja. Allí construyeron unas cabañas y comenzaron una forma de vida que combinaba la soledad de los ermitaños con algunos momentos de vida en común, en silencio, oración, trabajo y estudio. Así nació la Orden de los Cartujos, que ha conservado su estilo de vida casi sin cambios hasta hoy. En 1090 Urbano II lo llamó a Roma como consejero, pero Bruno obtuvo permiso para retirarse de nuevo y fundó en Calabria, en el sur de Italia, el eremitorio de Santa María de la Torre.
Murió allí el 6 de octubre de 1101. Nunca fue canonizado mediante un proceso formal: el papa León X autorizó su culto para los cartujos en 1514, y en 1623 su fiesta se extendió a toda la Iglesia. Sus restos se veneran en Serra San Bruno, en Calabria.
Oración
Oremos
Señor, Dios nuestro, que llamaste a San Bruno a la soledad y quisiste que allí te sirviera en la oración y en el silencio, haz que nosotros, por su intercesión, en medio de la agitación de este mundo, sepamos encontrar siempre en ti nuestro descanso. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.