San Alejandro, obispo de Comana del Ponto, llamado el Carbonario por haber ocultado con este humilde disfraz la nobleza y prendas que poseía. Natural del Ponto, recibió una educación muy esmerada.
Habiendo vacado la sede de Comana y no aviniéndose los electores para nombrar sucesor, San Gregorio de Neocesarea les mandó que le eligiesen por prelado.
Predicó después en el Ponto y padeció martirio en el imperio de Decio 250.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.