
Juan Sandys, Esteban Rowsham y Guillermo Lampley son tres mártires católicos ejecutados en Gloucester, en el oeste de Inglaterra, durante el reinado de Isabel I, en los años en que ser sacerdote católico en el país, o ayudar a uno, se castigaba como traición. Su memoria se celebra conjuntamente porque murieron en la misma ciudad y de la misma forma, aunque no se conocen con exactitud las fechas.
Juan Sandys, nacido en la diócesis de Chester, se formó en el Colegio Inglés de Reims, fue ordenado sacerdote en 1584 y enviado ese mismo año a Inglaterra; fue ejecutado en Gloucester, probablemente en 1586, y según los relatos murió rezando por sus verdugos. Esteban Rowsham, natural del condado de Oxford, había estudiado en Oxford y fue ministro de la Iglesia de Inglaterra antes de convertirse al catolicismo; ordenado sacerdote en Reims, fue arrestado nada más volver, pasó años en la Torre de Londres y fue desterrado, pero regresó para trabajar en el oeste del país hasta que lo detuvieron en Gloucester, donde fue ejecutado hacia 1587.
Guillermo Lampley era un sastre laico de Gloucester, condenado probablemente hacia 1588 por su fidelidad a la fe católica, del que apenas se conservan noticias. Los tres fueron beatificados por Juan Pablo II el 22 de noviembre de 1987, dentro del grupo de 85 mártires de Inglaterra, Gales y Escocia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.