
Wincenty Lewoniuk era un campesino de Pratulin, un pueblo de la región de Podlasie, en el este de Polonia, entonces bajo dominio del Imperio ruso. Pertenecía a la Iglesia greco-católica, de rito bizantino pero en comunión con Roma. Con él son recordados otros doce hombres de la misma parroquia, casi todos campesinos y padres de familia.
Tras la insurrección polaca de 1863, las autoridades zaristas se propusieron eliminar la Iglesia greco-católica en la región y obligar a sus fieles a integrarse en la Iglesia ortodoxa rusa. En enero de 1874 se presentaron en Pratulin para tomar posesión de la iglesia parroquial y entregarla a un párroco ortodoxo. Los fieles se reunieron ante el templo para impedirlo, desarmados, y se negaron a entregar las llaves. El 24 de enero de 1874 los soldados dispararon contra ellos. Vicente Lewoniuk y otros murieron allí mismo, y algunos más fallecieron días después a causa de las heridas.
Los mártires de Pratulin fueron beatificados por Juan Pablo II en Roma el 6 de octubre de 1996. El papa los presentó más tarde como testigos de la unidad de la Iglesia y de la fidelidad a la comunión con el sucesor de Pedro. Se les venera especialmente en Pratulin, donde existe un santuario, y en la diócesis de Siedlce.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.