
Tomás (Thomas) Scryven fue hermano lego de la Cartuja de Londres, el monasterio cartujo de la Salutación de la Madre de Dios, en tiempos del rey Enrique VIII. Como hermano converso, su vida transcurría en el trabajo manual y la oración, al servicio de los monjes del claustro.
Cuando el rey rompió con Roma y se proclamó cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra, exigió a clérigos y religiosos que lo reconocieran mediante juramento. La Cartuja de Londres se resistió: su prior, san Juan Houghton, y otros monjes fueron ejecutados en 1535, y la comunidad sufrió años de presiones. En mayo de 1537 diez cartujos, tres monjes de coro y siete hermanos legos, entre ellos Tomás Scryven, se negaron de nuevo a aceptar la supremacía real y fueron llevados a la prisión de Newgate.
Allí fueron encadenados de pie a postes y abandonados sin alimento. Durante un tiempo, Margaret Clement, hija adoptiva de santo Tomás Moro, logró introducir comida disfrazada de lechera, hasta que fue descubierta. Tomás Scryven murió de hambre y agotamiento el 15 de junio de 1537; casi todos sus compañeros murieron del mismo modo en las semanas siguientes. Fue beatificado por León XIII en 1886 entre los mártires de Inglaterra.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.