François Peltier, Jacques Ledoyen y Pierre Tessier fueron tres sacerdotes diocesanos de Angers, en el oeste de Francia, que murieron durante la Revolución francesa. Peltier, el mayor, había nacido en Savennières en 1728; Ledoyen, en Rochefort-sur-Loire en 1760, y Tessier, en Angers en 1766. Poco más se sabe de su vida personal, aparte de su servicio como sacerdotes en la región.
En 1790 la Asamblea Nacional aprobó la Constitución Civil del Clero, que reorganizaba la Iglesia en Francia al margen de la autoridad del papa y exigía a los sacerdotes un juramento de fidelidad. Muchos se negaron por considerarlo incompatible con su comunión con Roma, y fueron perseguidos como «refractarios». En la región de Angers, marcada además por la guerra de la Vendée, la represión fue especialmente dura entre 1793 y 1794: centenares de personas fueron fusiladas o guillotinadas tras juicios sumarios. Estos tres sacerdotes, fieles a la Iglesia, fueron condenados y guillotinados en Angers a comienzos de 1794.
Forman parte del grupo de 99 mártires de Angers, sacerdotes, religiosas y laicos, beatificados por el papa Juan Pablo II el 19 de febrero de 1984. Su memoria se celebra en la diócesis de Angers.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.