Cristóbal López de Valladolid nació en Mérida, en Extremadura, el 25 de julio de 1638, en una familia de labradores pobres. Trabajó en el campo junto a su padre y fue ordenado sacerdote en 1663. Sirvió como capellán de un tercio del ejército en la guerra con Portugal, hasta que una enfermedad lo obligó a volver a casa.
Una vez recuperado, buscó una vida de soledad y penitencia y se retiró como ermitaño a la sierra de Córdoba, donde adoptó el nombre de Cristóbal de Santa Catalina. En 1671 profesó en la Tercera Orden de San Francisco. La miseria que encontró en la ciudad de Córdoba lo empujó a dejar el retiro: el 11 de febrero de 1673 fundó el hospital de Jesús Nazareno, destinado sobre todo a mujeres pobres, enfermas y desamparadas. Para atenderlas reunió a un grupo de mujeres que dio origen a la congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno. En la puerta del hospital mandó poner un lema que expresaba su confianza: la providencia de Dios y la fe de los cordobeses mantendrían la casa en pie.
Murió en Córdoba en 1690, durante una epidemia, después de haber atendido a los enfermos. Su causa de beatificación se abrió en el siglo XVIII y no concluyó hasta nuestros días: fue beatificado en Córdoba el 7 de abril de 2013. Se le venera especialmente en Córdoba y en Mérida, y sus religiosas mantienen residencias y obras asistenciales en España y otros países.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.